Entradas

Mostrando entradas de abril, 2020

Completo contigo

Quiero romper tus sábanas y quererte hasta el amanecer mientras le grito a la luna menguada que contigo la llenaré. Viajaremos hasta el mañana, buscaremos el Edén, seremos el cristal que se empaña cuando aparece la piel. Apaciguaré mis migrañas entrelazándome entre tus pies y esconderé todas mis hazañas entre tus labios de miel. Y seremos el niño que gana, el que aloja el balón en la red, seremos la lluvia que empapa al hombre que muere de sed, seremos tristeza olvidada, seremos un agujero en la pared, seremos sonrisa que escapa a las lágrimas del ayer. Y entonces volaremos como ave liberada que huye hacia el atardecer, moviendo deprisa sus alas casi sin conocer, hasta que al fin, a su llegada pueda posar sus pies y gritarle a la alambrada que no la pudo detener. Quiero romper tus sábanas y quererte hasta el amanecer mientras le grito a la luna menguada que contigo la llenaré.

Perdón, por fin

Rompo mi desgana; me desengancho del desdén; me río de chistes sin gracia para no descarrilar el tren y apaciguo entre las barras el recuerdo de mi luna de miel para no escuchar a mis lágrimas caer sobre este papel. Y no es que sienta nostalgia ni que eche de menos el ayer, sino que mi pasado me embaraza y me recuerda el que no quiero ser. Fui una oveja sin lana, fui un trago dado sin sed, fui una vieja operada para que nadie la pudiera reconocer, fui una bandera bajada, fui un simple perro fiel que ni siquiera se cuestionaba qué hacer para estar bien. Y, de repente, una madrugada en la que posiblemente debió llover, te fuiste, de una patada y vi cuánto había dejado de crecer. Grité, lloré, pataleé de rabia, preguntándome cómo te pude querer y hallé, bajo el último hielo de un cubata la careta que me había decidido poner. Después vinieron una dura resaca, un desengaño, una ruina y un vaivén, una pierna rota y una fría cama que por fin me obligaron a v...

DESEO

Olvida las palabras, volvamos a bailar, a recrearnos ante el fuego, y desnudarnos en la oscuridad. Quedémonos quietos, parados, viendo la luna brillar y entrelacemos nuestros cuerpos hasta que nos duelan de tanto besar. Hoy no quiero saber de ti, no te quiero preguntar. Quiero lamer tu cuerpo, recorrer, curioso, cada centímetro hasta encontrar ese punto que te haga levitar. Quiero cambiarme, evolucionar, y convertirme en ti por un momento para que tú seas yo por un instante y la vida nos mire, envidiosa, desde ese cristal siempre ahumado que es la falsedad. Quiero palparte, saborearte, degustarte, quiero arrancarte el misterio y que nos mezamos juntos en esta noche sin luna. Así que huyamos, viajemos, volemos, corramos a ese lugar donde nadie nos juzgue mientras nos amamos.