Quisiera
Y yo qué sé qué me pasa,
niña,
cuando me preguntas
intrigada
mientras miro al horizonte.
No es que esté triste,
ni cansado,
ni pesaroso, ni aburrido,
pero no puedo evitar,
mientras miro la miel apagada
de tus ojos antes chispeantes,
pensar que quizá todo fue un error,
que quizá corrimos antes de andar,
que quizá volábamos,
sin saberlo,
demasiado cerca del sol.
No sé cuándo fue,
ni por qué,
pero en el fondo de tus ojos
la chispa que encendía mi alma,
un día se apagó,
y los abrazos se convirtieron
en apretones de manos
y los besos apasionados
en saludos lejanos.
Tal vez cometí algún error,
no recuerdo,
tal vez nuestro pasado nos devoró,
o tal vez, simplemente,
aquel día
algo imperceptible cambió.
Quisiera ser libre y volar,
quisiera llevarte tan lejos
como puedas imaginar,
quisiera romper tus muros
y conquistar tus banderas,
quisiera ayudarte, a tu lado,
a matar a tus dragones,
quisiera morderte los pechos
en una playa muy lejana
mientras atardece,
quisiera no conocerte tanto,
quisiera saber callar cuando debo,
quisiera haber hablado cuando debía,
quisiera, cuando me pongo tonto,
ser más otro y menos yo,
quisiera, princesa,
ver en tus ojos de luna una vez más
esa ansiada chispita
con la que me solías mirar.
Comentarios
Publicar un comentario